Quizás lo que más me interesa de un artista es que me desmonte las expectativas a las primeras de cambio.Hay cosas que uso para ir de sorpresa en sorpresa, el arte en todas sus manifestaciones. En los afectos y en el amor si me preguntaran que es lo que me gustó, contestaría sin dudar: que me duran.
Soy contradictoria, en las emociones soy minimalista e incluso loosiana de Adolf: "lo menos es más". Sin embargo, en mis cosas llevo el barroquismo a sus últimas consecuencias. Todo me interesa, todo me gusta, todo me rodea. Me abriga, me cuida y me estimula. Soy una "bricoleuse" y tengo que luchar internamente para que no aparezca mi lado almacenero. Y es que siempre doy rienda suelta a mis curiosidades por carecer de vicios.
Me da gusto ver el ir y venir de mi cabeza por la frontera, moviéndose con tanta ligereza por las orillas del desierto como por las lomas del monte bajo,cuando paseo por la pantalla de mi ordenador.
Me da gusto que mi visión siga tan fresca y crítica, tan lúdica y pertinaz como la que descubrí una noche de mucha risa tantos años atrás. Riéndome de mí para no tomarme en serio.
Me da gusto que mi visión siga tan fresca y crítica, tan lúdica y pertinaz como la que descubrí una noche de mucha risa tantos años atrás. Riéndome de mí para no tomarme en serio.
(fotografía partisana)





