
Leopoldo mi amigo, escribía poemas, y se transformaba en lo que fuera, con tal de ser solidario. He aquí un trocito de su empatía:
"Las ballenas nos suicidamos / para justificar el medio, / no por firmeza, / no por arrebato".
Muchos meses sin él. Hoy Vicente Molina-Foix le recuerda en una bella columna en "El boomeran g". Alas, tenía alas.