Es más fácil encontrar una red inalámbrica abierta en Nueva York que malos programas en las televisiones españolas, (muchos de los parques, por ejemplo, ofrecen acceso ilimitado y gratuito). Si van a visitar la gran manzana prueben a visitar la biblioteca pública de Nueva York, ese edificio que hemos visto hasta la saciedad en películas con los leones a la entrada y ubicado en la Quinta Avenida con la calle 40. En los próximos días se inaugurará en la sala Edna Barnes Salomon un acceso wi-fi. La sala es preciosa, una de las más lujosas del edificio, y el hecho de que hayan decidido reservarla para trabajar con el ordenador (si no tiene uno, la biblioteca le prestará un portátil), -igualito que en Spain- y es ejemplo del boom que están viviendo las bibliotecas públicas, al menos en Nueva York, como lugar de trabajo para esa nueva clase de profesionales "nómadas" sin despacho u oficina y que han aprendido a sobrevivir en cafés. La sala admite 128 personas y tiene sillas de cuero y grandes mesas de madera. Como un despacho de lujo, y en la Quinta.
Incluso puede que el papel del W.C. sea tan literario....