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jueves, 27 de mayo de 2010

la literatura es una luz en el bosque

En la estupenda novela de Antonio Skármeta, "El cartero y Pablo Neruda", el viejo poeta intenta explicarle al inexperto cartero cómo funciona la poesía, y para ello le lee un poema suya sobre el mar, sobre el vaivén de las olas y su andar infinito.
Le pregunta luego de la lectura qué le ha parecido el poema y el cartero confiesa: "Me he mareado".
Neruda, entonces, replica conmovido que es el mejor halago que ha recibido jamás.Las tormenta interiores son como poemas, y a todos nos conmocionan.
(fotografía vía dunkfunky)

jueves, 4 de febrero de 2010

sostiene marcelo

¿Por qué existen tantos escritores que escriben de cualquier cosa, menos de la vida?
Los suplementos culturales suelen endiosar a gente dedicada a la contemplación de los rizos que crecen dentro de los rizos, cuyo único talento discernible es el de consagrar un enorme esfuerzo a describir nimiedades con detalle, o el de fingir que hacen literatura porque trabajan con los despojos de los grandes, o el de consagrar pavadas con argumentos rimbombantes, eso sí, siempre llenos de citas y guiños arcanos.
A veces leo algunos párrafos de sus textos y juego a adivinar cuándo fue la última vez que hicieron el amor. (Nunca bajan de los diez meses, aunque algunos parecen no practicarlo desde hace años, al menos con alguien más allá de sus propias personas.)

De Marcelo Figueras.


— Los libros no son herramientas de perfección, sino barricadas contra el tedio.
(Nicolás Gómez Dávila)

(Fotografía Justine Reyes "Vanitas")
4 febrero16:21Remote Acces Governance and Public Administration, Barcelona, Cataluna, España
(entrada rara)

lunes, 5 de enero de 2009

sin roscón de reyes

Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Mi pecado, mi alma. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta. Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuan­do firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.
Nabokov, escribía como un ruso, pensaba como un americano. Me lo regalo de reyes...simplemente el comienzo, que el libro lo he leído muchas veces.
Y de postre me voy a tomar bacalao al pil-pil. Pienso como una vasca, y no quiero ir de erótico-sublime. Bastantes roscos se traga una a lo largo del año.