martes, 20 de enero de 2015

pizarnik, esa muerta tan viva




Leo que ha salido un libro sobre Pizarnik titulado Alejandra, -nada más-  y que la poeta que siempre apareció torturada, depresiva y loca, también tuvo momentos alegres. Siempre el personaje de la poetisa fue escrito por todos los que gustan de las tragedias. Y puede que se quedaran en el hecho morboso del mensaje escrito en la pizarra, antes de vaciar el frasco de seconal. Así que me apunto en mi bitácora una Alejandra que no conocía; a la espera de leer con fruición lo que dicen dos personas que la conocieron y vivieron.

Me gusta que empiece “El mensaje de Pizarnik ha sido un muy potente mensaje de vida”.
¿Pizarnik vital? Sí, y esto que podría reducirse a un ingenioso juego de palabras revela una verdad notable. No sólo porque un moribundo que se aferra a la vida puede ser mucho más vital que un optimista que niega la muerte (“quisiera demostrar cuánta libertad puede a veces tener un ser oprimido y angustiado”, escribió Pizarnik en una de sus cartas al poeta Rubén Vela) sino también porque un eje fundamental de su obra es la oposición entre eros y poesía, en la que se inclina por lo primero: “Del combate con las palabras ocúltame / y apaga el furor de mi cuerpo elemental”, dice en el poema “Destrucciones”, incluido en Los trabajos y las noches (1965). La misma idea se plasma en el poema “Amantes” del mismo libro: “Mi cuerpo mudo / se abre / a la delicada urgencia del rocío”; y de manera mucho más cruda en “Solamente las noches”: “Coger y morir no tienen adjetivos”.

Y pienso: Sin adjetivos se coge (folla) mejor. Los angustiados vivimos a tope. Nuestros furores los apagan con cubos helados los optimistas militantes. Montando a pelo y sin casco.

4 comentarios:

Genín dijo...

Hace mucho tiempo que vengo deseando que el agua de aquel fatídico día no estuviera muy fría y que le resultara fácil ahogarse, con poquito sufrimiento, es lo menos que se merecía la pobre... :(
Besos y salud

marcela dijo...

Genín, una mujer llena de poesía, y de dolor.Un beso

Carmela dijo...

Me gustará leerlo.

Un beso

marcela dijo...

Carmela, seguro que sí. Todo Pizarnik es excepcional. Un abrazo.