miércoles, 13 de mayo de 2009

por boca de otros

En realidad, la cita es una forma de homenaje. También, de reconocer que si alguien dijo algo mejor que tú, es mejor que lo copies. Hay personas que odian tener una idea y descubrir que otro antes la tuvo, he asistido a la ridícula pretensión de que se la habían robado. He conocido artistas que creen no tener influencias, he oído frases que son estribillos, de tan conocidas. Citar consiste en elegir, y ésto ya es una forma de definición. En consecuencia, yo adoro las citas, y creo que lo más difícil es escoger entre tantas, tan buenas, tan profundas, tan antiguas y tan recurrentes. Citando nos desnudamos.
Mejor lo dice Javier Cercas:
"Sé que hay gente a quien no le gustan nada las citas (literarias, claro está) ; a mí me encantan. Sé que hay gente a quien las citas le parecen una forma insufrible de pedantería, o de soberbia; a mí me parecen una forma obligada de humildad: no es que los sabios tengan respuestas para todo, sino que quien cita celebra que haya habido tipos listísimos y que, por muy original, alguien pensó antes que él lo que él ha pensado."

(Fotografía de G. Richter)

martes, 12 de mayo de 2009

elegancia natural

El arte nace de la necesidad, de querer hacer lo que gusta y como consecuencia de un primer pensamiento. Casi todo artista busca en un primer momento imágenes elocuentes, aquellas, dan paso a enigmas silenciosos que sólo contienen lo esencial: la imagen desnuda desprovista de literatura y artificio.
Porque hoy más que nunca es todo representación, casi nunca instantánea, sino imagen que fija el relato. Hoy vamos de lo clásico a lo contemporáneo casi sin solución de continuidad. La inmovilidad molesta al siglo cantaba Leo Ferré.

(Fotografía de Siemen Johan)

lunes, 11 de mayo de 2009

¿envidia o ceguera?

Lo que pensaban los genios sobre otros genios.
O en todas partes cuecen habas. Incluso sin hornillo.
Cosas que dijeron y no debieron decir.
La buena literatura carece siempre de buenas intenciones y esta llena de críticos que se dedican a la misma profesión.

La primera novela del joven Tolstói es buena, pero dudo que llegue muy lejos. Dostoyevski

Algo ha hecho Joyce, sin duda alguna, pero su influencia es local. Gertrude Stein

Ulises de Joyce es difuso, mañoso, pretencioso, pasado de sal y literariamente (no sólo socialmente) malcriado. Virginia Woolf

James: ¿Por qué no escribes libros que la gente pueda leer? Nora Joyce

Estuve leyendo a Proust por primera vez. Pésimo. Creo que no estaba bien de la cabeza. Evelyn Waugh

Orwell no era capaz de sonarse la nariz sin lamentar las condiciones de trabajo en la industria del pañuelo. Cyril Connolly

Hemingway nunca usa una palabra que tengas que buscar en el diccionario. William Faulkner

Hemingway le encantaba a los críticos, porque nunca cambió de cuento, ni de tema, ni de estilo. Steinbeck

Siempre de cacería, de pesca y todo eso. En la obra de Hemingway no hay más que imagen. William S. Burroughs

Cada palabra de lo que escribe Lillian Hellman es mentira, incluso and y the. Mary McCarthy



viernes, 8 de mayo de 2009

más allá del aquí, y ahora


Una de las cosas que no se debe hacer bajo ningún concepto es mirar al frente y ver simplemente lo que hay.
Si sólo y únicamente vieses eso es seguro que errarás. Mira más allá, más lejos, más cerca, más alto, más bajo, más en la media distancia. Pero no mires simplemente aquello, que se aparece delante.
Un viernes cómo cualquier otro, con la mirada puesta en el sábado, e incluso en ese domingo que se aparece fantasmal, aún lejano.. tan cerca.
Tras la tormenta
y entre nubes la luna
que ayer fue nueva.

jueves, 7 de mayo de 2009

mapas de ahora


Dicen las leyendas que los antiguos(que eran personas sabias) al dibujar los continentes, reproducían el contorno de la costa y escribían encima: aquí hay leones. Más tarde otros perfeccionaban los dibujos y los desplazaban más hacia el interior. Ahora en los tiempos modernos, dejando a un lado la amable excepción de los zoológicos que sirven a los padres separados para llevar a los niños los domingos, los leones viven sólo en reservas y lugares muy secretos del interior de la vida, que es el lugar donde trabajan los artistas, así cuenta António Lobo Antunes en uno de sus artículos.
Y los mapas del mundo cambian, las reservas ya son sólo económicas, y los leones deberían haber acompañado a los africanos que vienen para defender sus migraciones.

miércoles, 6 de mayo de 2009

los tornados

Una de las grandes mentiras que se nos han dicho, que se nos han hecho creer, es que todo lo que hagamos en la vida siempre debe ser útil. El conocimiento, el que sea que adquieras, dicen, debe ser un conocimiento útil. Esto es una gran mentira, porque antes habría que preguntarse: ¿qué es útil? Útil es ganar cierta sabiduría, y es aprender y practicar el arte de preguntar las preguntas correctas.

La cultura no es nada más que el arte de encontrar las respuestas. Qué tiene significado y qué no lo tiene.

Todas las mañanas, cuando te despiertas, cuando te miras al espejo, debes preguntarte: ¿qué es lo que estoy haciendo con mi vida?, ¿qué es lo que creo importante?, ¿por qué hago las cosas que estoy haciendo?, ¿debería encontrar un trabajo?, ¿debería continuar con mi relación?, etcétera, porque si no lo piensas, entonces la vida no tiene significado. Es imposible vivir así.

Volviendo al conocimiento, sólo tienes uno ya sea económico, tecnológico, etcétera, pero eso nunca responderá tus más grandes preguntas. Sólo la cultura nos puede ayudar a encontrar nuestras propias respuestas, a encontrar lo que es importante, lo que es valioso.

Thomas Mann dice que hay que vivir una vida con significado. Por eso es importante elegir un modelo; si quieres ser un gran deportista, mira a uno grande. La educación se basa, esencialmente, en elegir un modelo.

martes, 5 de mayo de 2009

el rostro penetrable

La fotografía habla como la literatura no sólo de lo real, sino que crea ilusión con mayor facilidad que la escritura. Las imágenes hacen que imaginemos.
La fotografía no tiene porque ser un notario de los momentos que fueron, sino que más bien es un recordatorio de lo que pudieron ser aquellos que conocemos por sus retratos.
Brando, siempre imaginé que se afeitaba cómo lo retrata el gran Avedon. Displicente y apurando.
Truman Capote, dispara otro tipo de retrato no menos real e imaginado: “En su primera conferencia de prensa en Tokio les dijo a los reporteros que estaba contento de estar en Japón porque tendría oportunidad de ‘investigar la influencia del budismo en el pensamiento japonés, en tanto que factor cultural determinante’ ”.
Unas líneas antes, Capote ataca así: “Después de decirse "tengo que perder unos kilos", pidió sopa, un bistec con guarnición de patatas fritas y tres verduras, un plato de fideos, bollos y mantequilla, una botella de sake, ensalada y queso con galletitas”.
No esperaba menos de él.