lunes, 28 de febrero de 2011

esperando que suceda



 Digamos las cosas como son: el mundo no termina en la fotografía capturada, sino que parte ahí. Una toma realizada por un buen artista puede explicarnos la vida interior de un gorila, el sencillo paso del tiempo por una calle desierta, el dolor, el amor de dos reptiles, la indiferencia de un barco alejándose. 
¿De qué hablamos cuando hablamos de la imagen? Hablamos de imaginar. Sin duda la palabra que más conviene para explicar la fotografía. Lo del arte de escribir con la luz hace tiempo quedó obsoleto. Se escribe incluso a tientas, se mira sin luz, se ve con otros ojos...y dependiendo del ojo que mira, lo que resulta es o simplemente no está.
Hay imágenes que simplemente suceden. Como ese pie. 
(fotografía Saul Leiter)

lunes, 21 de febrero de 2011

artistas a diario

Mientras se besan, mientras se abrazan, y para que no se diga que los artistas son sentimentales, acarician dos cuchillos. Me consta que Borjk y Mathiew Barney se quieren. Sé que son dos de los grandes artistas de ahora mismo. Pero no pueden dejar de hacer arte, sin pensar en qué pensarán sus admiradores.
Tiempos neuróticos en el que nada es lo que parece. Demasiado fashion, demasiado rebuscado.
Dos buenos artistas, quizás tan narcisistas cómo reclama el mercado. Tener que representar ser todo el rato "cool" debe producir un gran cansancio.

lunes, 14 de febrero de 2011

el perfume huele mal


A sazón del recurrido adagio sobre que la publicidad es un cuento de hadas para crear deseo en los adultos, hay una vieja sentencia que sostiene que la pornografia publicitaria, es simplemente un mal cuento contado por un pésimo artista.
El dolor ajeno no vende. Chanel no huele bien. La coartada del simple y oportunista publicitario dirá que denuncian el maltrato...?
No mueras por amor.

miércoles, 9 de febrero de 2011

cosas ajenas que siento propias


La propuesta de hoy tiene como rumor de fondo una pregunta que está a punto de ser un ruidoso lugar común:
-¿Dónde están los poetas?
-¿Y tú me lo preguntas?
-¡Allí donde no hay plusvalía editorial...!

(Abdul-Bashir)

lunes, 7 de febrero de 2011

viajar, amar...


El verdadero viaje no consiste en salir a la búsqueda de grandes aventuras, sino en el hecho cada vez más extraño, de mirar con nuevos ojos lo que nos rodea.
El turismo es una emoción low cost. La aventura más ardua consiste en desentrañar lo que nos rodea. Simplemente, aquello tan viejo de "lo menos es más".
El viaje más fascinante es alrededor del ser amado. Sin maletas.

jueves, 3 de febrero de 2011

afomíos 4

lo que me conmueve me mueve
más vale pájaros volando que ciento en mano
las mareas no son mareos del mar
mi infancia es un recuerdo de pan con chocolate
hay seres que son porque están
el infinito es tan lejano que nadie recuerda haber estado
las palabras necias encuentran oídos muy atentos
lo espectacular debería estar prohibido
los más deberían ser menos
los halagos perjudican seriamente a quienes los reciben
un día es muy largo si se viven los segundos

lunes, 31 de enero de 2011

la complejidad de un hombre





Curzio Malaparte pidió al arquitecto Adalberto Libera que le diseñara su casa. Esa casa ha sido objeto de fascinación de numerosos artistas. Curzio fue un esteta, un grandilocuente nunca comedido. Fue un hombre de esos que se saltan las normas; del fascismo al comunismo. De ahí, que pareciendo inmensos, no sean lo suficientemente grandes para no estar arropados por una ideología. Las mujeres lo temían y lo amaban con la misma furia. Él se dejaba querer y saltaba de amante en amante. Dejó esa magnífica casa que se descomponía igual que su recuerdo. El tiempo la ha recuperado con ayuda de algunos que saben que los hombres pasan y sólo sus ideas y construcciones permanecen.
También el tiempo ha salvado dos libros "Kapputt" y "La piel". Heterodoxo y ambiguo Malaparte construyó una casa a la que sólo se podía acceder por barco o por unos riscos infernales. En "Le mepris" de Godard Brigitte Bardod trisca por la casa y las rocas. La casa de Malaparte es el sueño de querer volar, la pesadilla de la caída. Siempre me ha fascinado. En algunas fotos tomadas desde arriba se parece a un tanque gigante que quedó varado acantilado. Una fusión entre el sueño-clasicista del deseo y la fantasía futurista de guerra. Cerca del sol, cerca del mar ... cerca del abismo.

Su vida privada estuvo plagada de escándalos. A comienzos de la década de los treinta se unió sentimentalmente con una viuda de 35 años llamada Virginia Agnelli, madre del que luego sería presidente de la Fiat. Gianni Agnelli recordaba a Malaparte como "engominado, perfumado y viscoso". En cambio su hermana Susanna Agnelli, futura ministra de Exteriores, le adoraba. Puede que todo se debiera a una venganza: Agnelli lo había destituido de la dirección de La Stampa.
El artista Orfeo Tamburi, su amigo, dijo de él que "las mujeres sólo le servían para halagar su vanidad". Una amante, estudiante norteamericana, a la que negó el billete de vuelta, se suicidó de rabia y dolor.
Curzio se empolvaba sus rojas mejillas y para mejorar la piel aplicaba sobre su rostro chuletas de carne fresca. Por su lecho de muerte desfilaron las ex amantes, recibió al mismo tiempo el carnet del Partido Comunista y el certificado de católico, tras abjurar de su fe luterana. En realidad, el gran camaleón no fue fascista ni antifascista. Lisa y llanamente fue malapartista. (ELP)
(click en las fotos)