lunes, 15 de septiembre de 2008

los chicos malos si bailan

En pleno lunes negro, y en medio de una tormenta financiera perfecta el chico malo ganó. El martes la subasta terminó con la espectacular cifra de 200 millones de dólares, lo nunca visto. (16/09)"Es increíble lo que se puede hacer con un suspenso en arte en selectividad, una imaginación retorcida y una motosierra", dijo Damien Hirst cuando ganó el Turner. Con un contable que hace de padre (Frank Dunphy, un antiguo contable de artistas circenses que Hirst contrató hace unos años para que llevara sus finanzas y que le sacó de las drogas en sus años de éxito loco), éste lunes será recordado en el mundo del arte no sólo porque el becerro de oro alcanzó 13 millones de dólares, sino porque ha iniciado un camino peligroso para las galerías al poner en venta directamente la obra. Habrá que volver sobre el asunto.
Si Saatchi compró el tiburón en 1993 por 50.000 libras, en Diciembre del 2002 lo vendió a Steve Cohen por 12 millones de dólares.
Hirst ha dejado la vida loca, vive con su mujer y tres hijos en una granja en Devon, y ha vuelto a sacar la lengua para burlarse de los que pronosticaban un desastre.
"Existe esa idea de que no eres un verdadero artista si ganas dinero, si no te estás muriendo de hambre en una buhardilla y tienes agujeros en los vaqueros. Pero yo, Warhol y Picasso nos ocupamos de los aspectos comerciales del arte. Goya, Rembrandt, Velázquez, todos ellos, pensaban en los aspectos comerciales de su trabajo", Damien dixit.
(Damien Hirst en formol)

1 comentario:

trilceunlugar dijo...

vaya...yo también quiero ser becerra...aunque sea de polipiel.Gracias por tus palabras