jueves, 11 de septiembre de 2008

chatwin,simplemente


Chatwin vivió entre sus contradicciones: entre el nomadismo y el ansia de un ancla, la erudición y la invención, el amor y el egocentrismo, la manía enfermiza del coleccionista y el desapego, los mullidos salones de Sotheby's y el cielo ortodoxo del monte Athos. Sus libros no son historia literaria en el aceptado sentido del término ni es tampoco historia cultural. No alcanzo a figurarme qué es exactamente. Pero ha sido para mí como los yacimientos de oro de California, un lugar donde el hombre o se hace millonario, o se arruina.Caminó errante por la Patagonia, buscó esconder su condición, sólo una mujer lo amó de verdad (su esposa), fué un diletante, un mago, erró y engañó como un verdadero artista. Y escribió uno de los libros más bellos que existen sobre la pasión de coleccionar: "Utz". Chatwin era un coleccionista compulsivo, de paises, de sensaciones, de arte... Hace muchos años que me acompaña. Aquí un amigo. Y su recuerdo que recogí en Berlín([Edith Photo)

1 comentario:

Martín G. Ramis dijo...

Johnny Gitar es una de mis películas preferidas.
Dices cosas interesantes.