Vivimos en unos tiempos confusos, en los que cómo nunca antes se mostró la complejidad de la condición humana. Estamos siendo en parte víctimas de rémoras mentales que reproducimos creyendo que sirven para siempre. Por un lado nos exponemos en las redes sociales más que nunca, y por otro hacemos una distinción entre privado y público, sin pensar en el hecho de que nos mostramos incluso ocultándonos.Hacemos una distinción entre lo espiritual y lo material en temas que creemos que permanecen al margen de lo social y económico. Así, hay dos temas que según nosotros permanecen al margen de todo lo material: amor y arte. La realidad es que están mezclados con el poder y el dinero al igual que una ensaladilla rusa. Amalgamados con todos los demás ingredientes.
Tenemos que acostumbrarnos a vivir en la confusión ya que lo confuso nos lleva a atisbar la verdad. La claridad nos ciega.
(Obra de Félix Gozález-Torres)
