“Entonces/todo se vino/y cuando vino/y/me quedé inmóvil/tú te quedaste inmóvil/lo dejaste saltar/quejándote seis veces./Seis./Y no sabés qué hermoso”.(Idea Vilariño)(fotografíaM. Daniels)
Euforia de una poeta triste. La alegría de los tristes se multiplica siempre hasta el infinito. Desde cero.