jueves, 2 de junio de 2011

el jacarandá lingüístico


Hay cosas que simplemente encuentro y las guardo porque al ser innecesarias sé que algún día volveré sobre ellas. 
Vicente Huidobro, afirmó: "Descendida al fondo sémico, al tiempo y al espacio unitivos, allí donde el ritmo vocal reencuentra el bucal, la lengua, melificada por el placer oral y glótico, opera su regresión genética, abandona la estructura frástica por la sopa sonora"

No sabemos lo que todo esto significa, y quizás ni siquiera tenga sentido, pero justifica plenamente la decisión de tanto estudiante de filología que se pasa a veterinaria.
Es lengua barroca, expansiva, extensiva y tan rítmica como un danzón. Y si no tiene sentido se le supone. Y el árbol jacarandoso, como ese fraseo del poeta, se desparramaba con brochazos violetas por las calles sevillanas en Mayo, lo que me produjo un ritmo estético y un placer casi táctil.
Hay días que me despierto así; con ésta empanada. La foto no es de Sevilla, pero el árbol ilustra.
Es uno de mis árboles favoritos.

Los jacarandás, jacarandaes, jacarandas, gualandayes o tarcos (Jacaranda spp. Juss.) son un género de unas cuarenta especies de árboles y arbustos de la familia de las bignoniáceas, típicos de la América intertropical y subtropical. El nombre científico de la especie (jacaranda) deriva de la voz guaraní jacarandá, palabra acentuada en la última sílaba.

Y lo que Huidobro dice en ese párrafo, según amable traducción de Fiorella "es volver a lo primario, al líquido elemento, a la lengua pura y al dulce placer de la pronunciación interior y física"

15 comentarios:

Carmela dijo...

jajaja Marcela cuando leí el párrafo de Vicente H. creía que alucinaba, me decía no entiendo ni papa y cuando seguí (diciéndome ale Carmela tú sigue) y llegué a tu explicación, estallé en carcajadas imaginándome a todos esos estudiantes camino de veterinaria....

La jacaranda es hermosa y es imposible que no le guste a todo el mundo, es la mayor exhuberancia de color que nos ofrecen los árboles.
Un beso

Cristina Suspiria dijo...

qué bonito

me encanta cómo escribe Huidobro, a veces no se entiende nada, pero al mismo tiempo se entiende todo, hay algo que te impulsa a seguir leyendo, es efervescente

fiorella dijo...

El Jacarandá marco mi infancia,presente en las veredas de mi barrio y pasado el tiempo sigue presente en otro barrio que es donde vivo hace más de 30 años.Huidobro se entiende,es volver a la primario, al líquido elemento,a la lengua pura y al dulce placer de la pronunciación interior y física.Un beso

Genín dijo...

Ay!
Tantas cosa de las que fue testigo ese árbol mágico en mi vida, y que aun lo sigue siendo, no todas de amor, algunas amargas...
Besitos y salud

marcela dijo...

Carmela esa expansión del castellano lo tienen poetas de la otra orilla,y tiene que llegar Fiorella para traducirlo. Tenemos amigas así...
La verdad es que me gusta ese ritmo sabrosón. Un abrazo.

marcela dijo...

Genín, los recuerdos son lugares en los que se encuentra los mismo la tristeza que las alegrías, pero son tiempos que vivimos.
Ese árbol es de una belleza y lo he conocido hace pocos años.
Una es del norte...
Un beso

marcela dijo...

Fiorella !qué suerte vivir tantos años acompañada de una árbol tan jacarandoso!
Un abrazo fuerte

marcela dijo...

Cristina tú lo has definido: exhuberante, por eso al leer ese párrafo se me ha venido a la mente el jacarandá.
Un abrazo

India dijo...

Preciosos son, sin duda, no sé la de memoria que ocupa en la tarjeta de la cámara... también, cuando voy sin cámara, me acuerdo de ellos... jijiijiji sueltan una resina constante, con el mínimo de brisa, si pasas junto a ellos sientes como si te lloviera una nube imaginaria, y los pasos se te pegan al suelo... ya ves, como si no fueran vistosos de por sí, lo que hacen para que los mires cuando pasas a su lado ;)
A mí me sueltan eso en una clase, lo de Huidobro, digo... y ya me tiene en primera fila durante todo el curso...
Achuchones!

marcela dijo...

India eres absolutamente genial, creo que voy a ir recogiendo tus comentarios y pasarlos a libro...!
Un beso

India dijo...

Uy!! porque la mano izquierda pifostia a la derecha y la controla... que si no, te hubiera enlazado un vídeo de las Papalevante...el de " aunque parezca mentira, me pongo colorada cuando me miras, me pongo colorada cuando me miras..." jaaaaaajaajajaja menos mal que la izquierda está atenta a todo...jaaaajajajja si me dejara llevar por la derecha perdía toda mi integridad jijijijijijiji
Achuchones!!!

marcela dijo...

Si me encuentro con tu derecha me saco carnet de izquierdas y viceversa.
Besos achilipú.

India dijo...

jaaaaaaaaajajaajjajjaa así, así!

www.felipe-ortega.es dijo...

sin duda es uno de mis árboles!
gracias

Néfele Luna dijo...

amo el otoño jacarandoso... y amo a Huidobro