lunes, 9 de mayo de 2011

de vuelta a casa

"El modo de existir de lo femenino radica en ocultarse, y el hecho mismo de esconderse es debido precisamente al pudor (...). La condición de la mujer es la del recogimiento, la del interior de la casa y la de la habitación". E independientemente de toda presencia singular. Es decir: una esencia fuera de la existencia. (Enmanuel Levinas)
"Ocultarse es un placer, pero no ser encontrada es una catástrofe"
-D.W. Winnicott-
Ahora que ya estoy de regreso a mi habitación propia, recuerdo que hace bastantes años mi placer era salir. Hasta el punto que cuando era niña tocaba el timbre y al abrirme ponía un pie dentro y preguntaba ¿puedo salir ? Mi madre siempre decía "todavía no has entrado" a lo que yo respondía "tengo un pie dentro" Siempre fui un poco listilla.
Ahora todas las mujeres quieren estar fuera de casa y me parece muy bien, yo estoy de vuelta en casa.
"La casa es asunto de mujeres incluso en el caso de los nómadas", dice Michelle Perrot en Historia de las alcobas. Y sigue, afirmando esto: "La habitación representa una forma de clausura identificable con la femineidad misma, literalmente en las culturas germánicas  (Frauenzimmer) y, simbólicamente, entre las de origen latino, según Freud.
Habitación propia: habitar. Diferente de estar en casa. Sin clausuras, totalmente en libertad y sin jefes.

13 comentarios:

India dijo...

Y libertad para decidir que salir sea para respirar y por deseo... de ver, de mostrarse, de lo que sea... Yo también soy muy casera, de habitar mi hogar, Marcela... me vienen tantas cosas para hacer en casa... a veces incluso me pone de mala uva tener que salir... pero claro, los niños necesitan aire... Siempre les digo lo mismo, si en lugar de en un piso, viviéramos en una casa con jardín... sería un gustazo salir... al aire de tu jardín, de tu casa... jijiijiji y ya sueltan aquello de "Ya está mamá quejándose" jijijijiji
Me ha encantado leer de tu picaresca infantil... porque es que además, te oigo... con tu risilla...
Achuchones!!!

marcela dijo...

India, !qué libertad estar en casa!
cada día me parece más impresionante, no tener que coger transportes, atascos, malas caras y que te manden. La libertad de decidir y el que quiera subir que trepe al monte. Y la que quiera salir que se monte encima de sus tacones y heche a correr, y la que no tenga otro remedio que se ponga la sonrisa que falta le hará.
Achuchones...casita con jardin y soltar a los niños y a Lunita...

Carmela dijo...

Tal y como sostenía Virginia Woolf toda mujer debe poder contar con un espacio propio en el que poder expresarse. Encontrarse consigo misma, reconocerse, expresarse. La habitación propia puede ser cualquier lugar,una cocina o una huerta,o ...siempre y cuando la mujer reine en ella o la disfrute como un templo.
Un beso y me alegro de que estes en tu casa.

Blue dijo...

Uuuuuuuy, aquí tengo un dilema. Me gusta mucho salir, pero me gusta muchísimo estar en casa. En cualquier caso siempre por decisión propia, claro.
Lunita impresionante...no me canso de mirar esa foto...¡Que placer!...eso es estar a gusto en casa.
Besos.

fiorella dijo...

La foto me encantó, es limpia, sin adornos. Habitar, vivir la casa y tener espacio propio, no siempre es posible, pero se intenta todos los días. Mi casa tiene pasto como para tirarse rato largo mirando la nada,jajajaja. Las que quieran están invitadas con niños y mascotas incluídas. Un beso

Genín dijo...

Aunque macho, soy de los vuestros, de los que le cuesta ir al Mercadona cada ocho dias...jajaja
Pero debo reconocer que cuando una mujer entra en casa, sobre todo si está unos días, el ranchito se ilumina y el olor es mucho mas agradable...
Que se va a hacer, no se puede tener todo en la vida!
Besitos y salud

India dijo...

Aaaaaaaay podió, Genín... que eg que eres tremendamente achuchonable!!!!!!
Genín, tú tienes un jardín, dentro y fuera!!!!
Marcelilla... un jardín... ooooohh si!

Desclasado dijo...

Esto no es serio: venía yo todo docto a exponer mi teoría, tras haber leído de que iba el asunto,y me encuentro a Lunita descoyuntada y me ha dado la risa.

Me parece que en ocasiones jugamos a Dios, queremos alterar la biología con palabras o razonamientos que muchas veces no encajan.
La mujer tiende al recogimiento y al mundo interior, el hombre al revés. Hasta sus mismos genitales proclaman esa tendencia.
¿Quiero decir que no vea bien una mujer expansiva? Queeeeé vaaaa, justo al contrario: me gustan las mujeres expansivas y los hombres con interior. Quizá porque vencen a su misma naturaleza y son - me parecen a mí- personas mas completas.

Por supuesto que la versión oficial es que el patriarcado bla bla bla y ha forjado mecanismos de conducta y las mujeres en realidad tienen el clítoris como una zanahoria y bla bla bla.
Pues a mí me encantan como son, debo ser rarito.

Besos.

fiorella dijo...

Con tu permiso Marcela.Descla. rarito nada. Tampoco me gusta el cliché del recio macho. Pero se puede ser expansiva y ser hacia dentro, habitar una intimidad.Creo que los hombres son así tambien, necesitan lo mismo.Somos diferentes,no antogónicos,complemtarios en algunas circunstancias, y por sobre todo diversos por dentro y por fuera.Un beso

marcela dijo...

Desclasado hay expansivos y hacia adentro, y sin duda en los dos te reconozco. Aunque más en tu expansividad blogueril.¡A que está bonita Lunita!
Un beso

marcela dijo...

Fiorrella complementarios, antagónicos, compañeros, ex-contendientes y sin embargo amigos.
Un beso

trilceunlugar dijo...

Siento lo mismo que tú. ¡Qué placer estar en casa!
Bienvenida.

Alberto San Segundo dijo...

Hola, Marcela

Gracias por tu amabilísima irrupción en mi blog. Triplicándome la audiencia, ni más ni menos... no sé si podré agradecértelo lo suficiente.

Te he visitado por encima (por encima: son demasiados los focos de atracción, muchísimas las citas interesantes, las reflexiones sugestivas, las impresiones evocadoras, las referencias de tantos libros magníficos, las fantásticas fotos... ¿cómo llegar a abarcarlo todo?). ¡¡Cuánta gente interesante en el mundo!!... y todos (no generalizaré, hablaré sólo por mí) encerrados en nuestras míseras parcelitas...

De modo que, insisto, triple agradecimiento, por tu visita, por tus palabras y por la maravilla de tu mundo expuesto aquí.

Te seguiré.