sábado, 13 de diciembre de 2008

darse contra el mismo muro


El recorrido por la literatura del amor desde Platón hasta el romanticismo deja una cosa clara: el amor es para los audaces y no tiene nada que ver con la voluntad de amar. Sólo aman los que tienen el suficiente arrojo para hacerlo. Hablamos de: "los pocos que se ven obligados a aferrar el relámpago con las manos desnudas" (Hölderlin). Seres distintos a la mayoría, capaces de ver el objeto de su amor; la belleza o el bien o..., de sentir la necesidad de aquello que entonces ya aman y de perseguirlo por encima de cualquier barrera o dificultad sin que el tiempo o el lugar importen, porque han dejado de existir, como han dejado de existir ellos mismos"
(Foto A. Fierro)

4 comentarios:

Bellaluna dijo...

La literatura habla de amor. La vida de deseo.

Beso

edith dijo...

Cierto, casi siempre estás en lo cierto. El amor que habla de literatura es de momento el que me interesa. La edad no perdona, y la vida en ocasiones, tampoco.
Un beso parisino, que hace mucho frío

trilceunlugar dijo...

pásalo genial!!!!
y ven con muchas ganas de contarme historias
beso cálido

Bellaluna dijo...

Gracias, Edtih. Tomo tu beso con mis labios, te lo devuelvo una tarde en París.