martes, 23 de abril de 2013

mis lágrimas portátiles


A ciertas horas se me coloca una especie de nube en la cabeza. Procuro descargarla llorando con lágrimas que no tengo. Ayer cuando salía pensé "voy a coger las lágrimas". Y así lo hice, lamento decir que no es una licencia poética. No tengo lágrimas, las desperdicié.
Lloré tanto como un rio, pero además tengo una enfermedad de esas llamadas "raras" y que entre otras causas, provoca sequedad de ojos, garganta y nariz.
Así que soy rara, muy rara y mis lágrimas son portátiles. Hay cosas peores. Creo que lo he contado en alguna ocasión. Pero lo repito, porque quiero llegar a ser como G.S.: una lágrima, es una lágrima, es una lágrima.

(La imagen corresponde a Demi Moore, fotografiada por Michel Comte)

14 comentarios:

Helen Ford dijo...

Yo no salgo de casa sin mis lágrimas.
Qué casualidad. Yo también tengo el ojo seco y a veces se me emborrona la vista. Las cosas borrosas tienen su encanto. Me paso el día llorando de manera artificial, pero qué fresquito más rico.

Angi La Fiera dijo...

Me has recordado al búho de Arnold Lobel, el que quería hacer té de lágrimas y se ponía a recordar cosas tristes para recoger las lágrimas en la tetera. Lo mejor son las cosas que recordaba: Sillas con las patas rotas, cucharas que han caído detrás de la estufa y nunca más serán encontradas, amaneceres que nadie vio porque todo el mundo estaba durmiendo ...
Es un cuento ilustrado "para niños", que está en el libro Búho en casa.

marcela dijo...

Helen, pero yo tengo más que simplemente el ojo seco.Es un síndrome una rara enfermedad con apellido sueco que provoca muchas molestias, algunas bastante fuertes.
El fresquito yo ya ni lo noto.
Pero bueno, seguiremos con esa licencia poética de las lágirmas portátiles.
Un beso.

marcela dijo...

Angi, me parece un cuento precioso; recordar cosas rotas para provocar las lágrimas. Lo malo es que yo también tengo algo roto por dentro y puedo provocarmelas recordándolo. No me conviene porque se me estropean más los ojos.
Un beso, lo compraré.

Blue dijo...

Yo soy muy llorona, la cosa más tonta me hace "brotar", pero la verdad es que suelto bastante presión.

Besos, Marcela.

La verdad es que en la foto de Demi Moore, esas lágrimas parecen ciertas.

marcela dijo...

Blue, yo soy llorona pero tengo los ojos secos. Así, que es ponerte a llorar y pasarlo fatal, parece que se me han inyectado los ojos de un vampiro, de rojos que se quedan.
Bueno, son cosas de esas raritas.
Besos.

Genín dijo...

A mi me recetaron unas lagrimas para humedecer los ojos, iban regular, pero yo lloro sin problemas, ayer mismo en una peli, por cierto las lágrimas esas ya no entran en la SS así que no las compro, hala...
Besos y salud

India dijo...

"Las lágrimas ya no entran en la SS"... curioso Genín... quitan lágrimas y hacen llorar...
Tus lágrimas, Marcela, encuentran otras formas de salir...
Achuchones, cuídeseme...

marcela dijo...

Si Genín, creen que podemos llorar si esas lágrimas.Motivos ya nos dan para que lo hagamos. Sin embargo, yo tengo que usarlas sí o sí.
Un beso, y salud. Llorar te hace muy hombre, me encantan los hombres que lloran.

marcela dijo...

India, mis lágrimas tienen infinitas formas de brotar, de manera que ya me quedan pocas y tengo que echar mano de farmacia.
Besos y achuchones.

Angi La Fiera dijo...

Aunque las lágrimas sean ya "de pago", los libros pueden salvarse, de momento: "Búho en casa" está en algunas bibliotecas públicas, en las secciones infantiles :_)

Maia L.B. dijo...

Lo de la lágrimas portátiles suena muy moderno, Marce. Me suena a teléfono celular. Podríamos construir una red celular de lágrimas y compartirlas según el área afectiva; así todos tendríamos cobertura lagrimal sin límites.
Un beso.

Maia L.B. dijo...

Voy a tomarlo como proyecto de start-up.

marcela dijo...

Maia, me ha encantado la idea, pero me temo que no tenga muchos seguidores. Y no es muy tecnológico es antiguo se descubrió en 1933 y puedo asegurarte que es una putada gorda. Síndrome de sörgen se llama el angelito.
Un beso.