martes, 24 de enero de 2012

malestar constante, pero divertido


Sartre afirmaba que un rebelde nunca haría la revolución pues no cree en ella. Siendo atravesada por el existencialismo, la rebeldía es fruto del malestar constante; por el contrario, la revolución es una ola de cambio que modifica la tensión superficial pero que en el fondo vuelve al ritmo anterior de la estructura.
Leo cosas como estas y pienso que no sólo no las diría mejor, sino que las he pensado: pero no tan acabadas, tan precisas, tan definitivas.
Hablaba Say en un comentario suyo de ese malestar que algunos tenemos, y que nos resulta indispensable para seguir viviendo. Lo cierto es, que llevo a cuestas un malestar que considero necesario. No es fácil, pero es divertido. La neutralidad y los acuerdos son palabras que me resultan necesarias en caso de guerra. Soy rebelde porque me empeño es seguir siéndolo, no porque el mundo me haya hecho así.


11 comentarios:

Bur dijo...

:)

pilar mandl dijo...

:-) :-) :-)

Sergio dijo...

Esa rebeldía la mantengo innata más allá de cuando tengo conciencia de tener razón, creo que es la fuerza que me permite evolucionar y disfrutar, un inconformismo constante pero racional.

Blue dijo...

Tu rebeldía no solo es divertida sino que es productiva.
No te canses, Marcela.
Besos.

Genín dijo...

Es que si se hiciera la revolución que pide a gritos esta sociedad, y la que no dice nada, habría que rescatar las palabras de Alfonso Guerra y decir que al mundo no lo reconocería ni la madre que lo parió, esa al menos es la revolución que a mi me satisfaría y que creo imprescindible antes de que salte todo por los aires...
Besos y salud

Maia dijo...

Estoy de acuerdo con todo menos en eso de que la neutralidad es necesaria en caso de guerra. La neutralidad lleva a la no-acción, a la indiferencia. En caso de guerra hay que tomar partido por la vida. Los rebeldes dogmáticos no me gustan, cualquier ideología les viene bien para sentir que su vida trasciende y son capaces de vender su alma al diablo con tal de darle un sentido a su existencia. En ese caso me gusta el inexistencialimo auténtico de quienes ayudan en silencio, fuera de organizaciones políticas. Sartre era un gran pensador. En la vida hacen falta seres que hablen menos y hagan más por los demás. Yo soy de las que sólo hablan, por supuesto. Perdón por el vómito. Es un tema que me puede.

maryshelley dijo...

Maia, sé adivino o sé lo te puede. y de la neutralidad hablaba como palabra que se usa en las guerras- de los que no quieran implicarse en guerras que no consideren necesarias. No soy neutral en nada de la existencia cotidiana y si estuviera en algún lugar que no fuese mío, pero fuese atacado no sería neutral. Los neutrales son personas que veo a diario en mi vida y sinceramente no me gustan.
Los que no se manifiestan de alguna forma se delatan.
Besos

maryshelley dijo...

Gnín, yo la revolución ni de lejos. Mira en la historia como han acabado todas. Pero además creo que hay necesarias revoluciones diarias, sin tiros y atacando al centro mismo de los problemas. Lo que pasa es que es menos épico y más difícil.
¿Y cómo vas...?
Un beso

Maia dijo...

Partisana :)

Say dijo...

Me encanta marcela. “Siendo atravesada por el existencialismo, la rebeldía es fruto del malestar constante; por el contrario, la revolución es una ola de cambio que modifica la tensión superficial pero que en el fondo vuelve al ritmo anterior de la estructura”. Es esta la clave: revolución vs.rebeldía. A veces las revoluciones son producto de la superficialidad de una sociedad sometida a la cultura del karaoke (como titula mi amada Dubravka Ugresic su último libro). Por ejemplo, determinadas revoluciones, los indignados del 15 M, han sido lluvia de primavera, pijos jugando a boys-scouts . La verdadera ética está en la rebeldía ancestral. Sentir donde está el crimen, la humillación, la masacre. Sin determinismos, sin consignas, sin ideologías manipuladoras. Nuestro malestar está lleno de vida porque está indisolublemente unido a los humillados de la tierra. Saltamos a la yugular del asesino ante la insuperable acción de prepotencia del fascista si la tenemos delante. Sí. Hay gente que se juega la vida ante lo insoportable. La neutralidad de la que habla marcela es eso. Revolverse ante la injusticia. No justificar el poder de la masacre venga de donde venga. Un “revolucionario” astuto y ultra-acérrimo sí lo haría…

”Pienso en los revolucionarios golpistas. Son fantásticos a la hora de sacar a la luz y derrocar regímenes corruptos e hipócritas, pero cuando son alternancia de gobierno son menos fantásticos. De hecho, los revolucionarios victoriosos usan sus instrumentos de rebeldía cínica y agresiva para evitar que otros rebeldes se revelen contra ellos: en otras palabras, se convierten simplemente en mejores tiranos”. David Foster Wallace

La rebeldía y el malestar existencial vienen de algo oscuro e incorruptible, de la inocencia de los caídos llorando sobre nuestras almas. Esa rebeldía y malestar existencial viene de una honestidad ancestral que ha volado hasta nosotras pidiendo axilo. Y es una característica que algunos nunca traicionaremos.

un gran abrazo marcela

Luis Nieto del Valle dijo...

La revolución es el modo de adaptarse al medio, que es cambiante. La rebeldía es una toma de temperatura ante la enfermedad que nos rodea. La poesía es un arma de resistencia. Y ningún líder, ninguna frase lúcida, ningún lema, ha de tomarse absolutamente en serio; y a nuestra sombra, una sonrisa escéptica.
Un abrazo