miércoles, 24 de noviembre de 2010

de cosas bastante ciertas


En los tiempos que vivimos una verdad sólo consiste en una mentira repetida insistentemente. No es según el cristal con que se mira.
Desde la tristeza, no se puede decir nada que merezca la pena.
Desde la euforia sólo se dicen estupideces.
Lo rotundo acerca verdades, y el gusto personal se queda en eso en "personal". Nada añade a la historia del arte.

El lúcido Félix de Azúa explica:
Lo definitivo del novecientos, o si se prefiere la terminología periodística, "el artista del siglo XX", es Marcel Duchamp. De su urinario nace lo más interesante, fecundo y duradero del siglo XX, siglo que será recordado por sus carnicerías, totalitarismos, dictaduras, nacionalismos, genocidios, así como por la tecnificación de la vida cotidiana y la autodestrucción del Arte. O lo que es igual, por la instalación extensa de la democracia como sistema de control técnico-mediático de enormes masas nihilistas.

(foto partisana)

6 comentarios:

David dijo...

Pues supongo que sí, entre otras cosas...
Veo más lúcido tu texto que el otro.

Blue dijo...

¿Desde la tristeza no se puede decir nada que merezca la pena?
Puede, pero desde el tormento, sí.

La última frase de Azúa no la entiendo.

Besos.

meloenvuelvepararegalo dijo...

Las mentiras a fuerza de repetirlas se convierten en verdades, al menos nos las creemos, eso es cierto.
Oye, la foto dónde está sacada? Si se puede saber.

Genín dijo...

Habrá que luchar por detectar las mentiras repetidas y que prevalezca la verdad, porque como esto siga así, estamos perdidos...
Salud y besitos

marcela dijo...

David, tú que me aprecias mucho. Y además no te gusta Duchamp...
Blue desde la tristeza se escribe sin pulso. Pero el dolor sirve.
Los artistas hacen arte porque no pueden hacer otra cosa. No es que no quieran es que no pueden. Para sacarse unas pelillas hacen de taxista, recicladores, o lo que sea menester. Yo conozco a un averdadero artista, tu también.
meloenvulve tengo que decirte que se me ha colado el (foto partisana) había puesto una mía y en el último momento la cambié. Es de un fotograma de película.
Genín luchemos por volver a algunas verdades. No las definitivas, pero hay que pedir un poco de verdades, no medias mentiras.
Un abrazo

trilceunlugar dijo...

Ya entiendo porque no escribo nada interesante: paseo de la euforia a la tristeza sin encontrar el término medio. A ver si el término me encuentra y me pone a escribir.
Mua!