sábado, 29 de octubre de 2016

cuestión de detalles.

“Acariciad los detalles, los divinos detalles. En el arte elevado y en la ciencia pura. El detalle lo es todo”
(Vladimir Nabokov)

Acariciar con detalles a quienes nunca lo hicistéis. A aquellos que dejastéis en un lugar llamado olvido, sin ni siquiera haber sido capaces de acariciarlos en vuestras despedidas. Acariciar a los que engañastéis, a aquellos que nunca pensaron ni creyeron, que vuestra realidad no se crea con caricias. Aquellos que están dispuestos y estuvieron a dejar su vida y su casa en manos que les acariciaron. Y aún siguen haciendo. Simplemente por dar una última oportunidad a los detalles. Los detalles... hay está la diferencia!.

martes, 25 de octubre de 2016

pensamiento=sentimiento




"Hace falta mucho tiempo para que un sentimiento, en una mujer, se transforme en pensamiento".
 

M.Yourcenar

Las mujeres primero sentimos y luego pensamos. A veces pensamos demasiado tarde y sentimos demasiado tiempo. (partisana) 
(foto Emett Gowin)

lunes, 24 de octubre de 2016

Que fastidioso es amar


El esfuerzo es inútil, pero entretiene. El razonamiento es estéril, pero es divertido. 

Amar es fastidioso, pero tal vez sea preferible a no amar.

Fernando Pessoa

Los cuentos de las mujeres



Olympe de Gouges, Mary Wollstonecraft, Virginia Woolf, Simone de Beauvoir, Jean Rhys, Susan Sontag, Renata Adler, Camille Paglia, Alison Bechdel, Elizabeth Strout, Alice Munro, Chimamanda Ngozi Adichie, Amy Hempel. No sólo son autoras feministas: todas ellas ponen de manifiesto que la literatura ha sido durante siglos el ámbito de intervención escogido por algunas mujeres -el campo de batalla, podría decirse- para la adquisición de unos derechos que nunca están completamente adquiridos, que se recuperan diaria y dificultosamente. 

Para muchas mujeres, la literatura ha sido, y sigue siendo, el único lugar al que ir cuando se tienen problemas, el sitio donde buscar refugio y reparación a heridas pero también razones para seguir adelante. «Cuéntame cosas que no me importe olvidar», pide la protagonista de una de los relatos de Amy de Hemel (a quién estoy leyendo), pero esto es preferible no olvidarlo.

jueves, 20 de octubre de 2016

Para la noche

extremadamente difícil



”El amor es la comprensión extremadamente difícil de que algo distinto a uno mismo es real. El amor, como el arte y la moral, es el descubrimiento de la realidad.” 


Iris Murdoch “The sublime and the Good” (fotografía Inés Magaña)

martes, 18 de octubre de 2016

mis deambulares estéticos



No soy una persona que pueda definirme más que por mis contradicciones. Sin embargo, soy lo que soy gracias a ellas. Me las trabajo, me las alimento. No encuentro mejor placer que pensar en una cosa para que cualquiera me la desmonte. Lástima que como soy apasionada defendiendo incluso lo que no me interesa, no encuentre la satisfacción de que alguien o algo, me haga pensar todo lo contrario.

En cuanto a mi gusto estético, soy una elegantemente hortera. Quiero decir, que debido a mi gusto por los libros, el arte, el coleccionismo, mis múltiples lecturas e intereses; que pueden ir de la novela negra a la filosofía, de las recetas de cocina a la arquitectura he alcanzado un cierto gusto, que no llamo bueno, porque el gusto no es ni bueno ni malo, simplemente es gusto propio, además de consideraciones culturales e históricas. Sé distinguir las cosas buenas (alta cultura) de las malas (baja cultura), y sin embargo a lo que se llema hortera o "kitsch" puedo entregarme con una amplia sonrisa.

Según las enciclopedias "una pieza considerada como kitsch implica un secreto desprecio y deseo de diferenciarlo del «arte culto», por lo que las piezas realizadas en materiales económicos que imiten otros más caros, normalmente ostentosas, son consideradas kitsch, al margen de que el autor tenga o no la intención de aparentar una pieza más costosa para que quien la posea se destaque como superior" .

Pero llegaron los mueseos y empezaron a exponer muñecos de trapos, "cerámicas de tómbola" y cualquier cosas que con el debido texto "culto" alcanzaba las cumbres del buen gusto.

Así que debido a mis deambulares por zonas de riesgo estético voy de lo profundo a lo banal, de lo corriente a lo extraordinario y de lo cutre a lo sofisticado, con una tranquilidad que hace que no se me mueva ni una pestaña. Entre otras cosas porque las tengo muy pequeñas.
(instalación máximo gonzález)